
Hay una parte de mí hecha pedazos y todos los momentos pueden ser un triángulo si se te dan bien los puzzles. Hay un litro de gasolina en mi nevera y veintitres pares de ojos fijos en la pantalla, en un partido. En este momento lo único que deseo es columpiarme, agarrarme a los cables de la luz...apretar fuerte las uñas y electrocutar lo poco que queda de nosotros cuando alguien que no soy yo gane el tiempo de tu grito.